sábado, 5 de diciembre de 2009

ECONOMÍA INFORMAL Y SUBTERRÁNEA.

 

Con el nombre de la economía informal se designan todas las actividades de producción de bienes y servicios y las transacciones internas y externas que no son registradas oficialmente en las cuentas nacionales ni en ningún otro indicador de la economía del país.

La economía subterránea, definida ampliamente como aquella asociada con Actividades al margen del código legal de un país, es de particular relevancia en Colombia Debido al alcance que tiene la economía del narcotráfico y la economía informal evasora de la legislación fiscal y laboral. Esto es particularmente relevante no solo para el Banco Central, pues la Economía Subterránea tiene una injerencia directa en la demanda de efectivo, sino también por sus implicaciones fiscales e institucionales.

La noción de la economía subterránea es más restringida y se refiere al conjunto de actividades económicas ilícitas, la mayoría de las cueles se supone que debe ser sancionadas administrativas y penalmente.

El origen de la economía informal y de la subterránea es la existencia de normas y de reglamentaciones expedidas por el sector oficial. A mayor refinamiento y severidad de las mismas, es el incremento del subterráneo.

FACTORES QUE ESTIMULAN LA ECONOMÍA INFORMAL.

Los impuestos.

Se atribuye al factor tributario la mayor causalidad de la fenomenología subterránea, en todos los países con tributación alta una parte considerable de los ingresos se oculta.

El impuesto es una clase de tributo (obligaciones generalmente pecuniarias en favor del acreedor tributario) regido por Derecho público. Se caracteriza por no requerir una contraprestación directa o determinada por parte de la Administración (acreedor tributario). Surge exclusivamente por la "potestad tributaria del Estado", principalmente con el objeto de financiar sus gastos. Su principio rector, denominado "Capacidad Contributiva" sugiere que quienes más tienen, deben aportar en mayor medida al financiamiento estatal, para consagrar el principio constitucional de equidad y el principio social de solidaridad.

El impuesto a las ventas sobre el valor agregado (IVA) es una de las causas mayores de la evasión, pues son enormes sumas que deberían ir a las arcas del estado pero que no se logran recaudar. Los funcionarios de la dirección de impuesto y adunas nacionales DIAN, han admitido que los porcentajes de evasión eran alrededor de un 40% en 1999 y de un 30% en el 2004 cifras un poco inferiores a las estimadas para países como argentina y Italia 50%.

Las reglamentaciones.

Es este otro factor que estimula y en ocasiones obliga a las actividades subterráneas. Colombia es uno de los mejores ejemplos con exceso de reglamentaciones difíciles, arduas y hasta difíciles de cumplir lo que crea un sinnúmero de operaciones y de operadores subterráneos.

Las reglas del mercado han cambiado totalmente, antes eran fijadas por las empresas, hoy en día son fijadas por el mercado y más precisamente por el cliente. Es el cliente el que juzga el valor del producto. También es el cliente el que lo consagra o condena en función del valor que le asigne.
Esto ha llevado a las empresas a repensar la forma de hacer dinero, ya que mas que nunca se deben al cliente y es el mercado quien tiene la palabra. El cambio en la estructura del poder comercial ha cambiado mucho (o del todo), si Marx en su momento caracterizó al capitalismo como un enorme arsenal de mercancías, si estuviese vivo lo hubiera catalogado como un inmenso arsenal de clientes.
La era del conocimiento, en el plano económico, ha modificado las formas, pero no ha modificado los contenidos y significados, con esto quiero decir que economía de escala quiere decir los mismo, lo que sucede es que ahora la economía de escala se coloca del lado del cliente, la ganancia de la compañía aumenta en la medida que haya más consumidores comprando el producto o servicio, pero en sí el significado es el mismo.

Las prohibiciones.

Bien puede afirmarse que por cada prohibición habrá un numero de creciente de personas que dediquen a quebrantarla total o parcialmente, y no hay país donde no exista.

Lo que esta prohibiendo en un país en otro es ilícito, si se libera totalmente el cambio de la moneda, la actividad de los cambista en el mercado negro desaparecería, las prohibición a los mercados negros de licores, es lo que incita a operar en los alambiques clandestinos, las prohibiciones de los gobiernos coloniales, que dieron origen a los monopolios, indujeron a la clandestinidad a muchos productores y comerciante.

Corrupción burocrática.

Además de las consecuencias que la corrupción burocrática genera en áreas como la de la administración de la justicia, debe tenerse en cuenta que es uno de los fenómenos que generalmente inducen a cuantiosos movimiento de fondos que nos son registrados estadísticamente. Muchas veces hemos escuchado decir en Colombia que el problema de nuestro país es la corrupción y que ésta ha invadido al Estado. De esta forma, sostienen, se ha conformado un Estado perverso, manejado por una clase política también perversa cuyo objetivo es llenarse los bolsillos y estafar a la sociedad. Sostenemos aquí en cambio, que estas proposiciones nos dejan una imagen distorsionada de la realidad. Una imagen en la que nuestra sociedad, ingenua y pasiva, se encuentra condenada al fracaso debido al mal manejo que de ella hacen un grupo ("los políticos") y a una institución ("el Estado").

Es decir que la anomia sería cuando la cultura exige ciertos logros y cierto tipo de conducta que la estructura social impide o dificulta en forma grave llevar a cabo. Un ejemplo de ello para Melton sería el caso norteamericano, donde existe una cultura que da mucha importancia al éxito material, mientras que la posición en la estructura social de muchas personas les impide alcanzar ese éxito efectivamente.

La clase baja, sostiene Metrón, puede lograr a lo sumo un título secundario. (Pensemos en las condiciones de esta clase social conformada también, pero no sólo, por personas de complexión negra allá por los años de 1960, y también especialmente al sur del país.)

Esto es igualmente manifiesto en nuestras sociedades latinoamericanas, donde existe también mucho énfasis cultural en lograr cierto nivel de ingresos y consumo, mientras que la movilidad social ascendente intrageneracional (en oposición a la intergeneracional es escasa o casi inexistente.

Antecedentes y época actual.

En el país la iniciación de la colonia prolifero una actividad comercial subterránea considerable. La monarquía española tenía un monopolio de comercio y no permitía que los particulares lo efectuasen, naturalmente esto le abrió paso al lo que conocemos hoy como contrabando tanto de la importación como la de las exportaciones.

Esta investigación surge como respuesta a un interrogante planteado en el trabajo de Misas (2004) sobre las posibles causas de las innovaciones recientes en la demanda de

Efectivo en Colombia. No obstante, el esfuerzo realizado al considerar posibles no linealidades

En la relación entre la demanda de efectivo y sus determinantes tradicionales, Así como variables que capturan los avances tecnológicos en los sistemas de pago existe Aún un considerable error de pronóstico. De ahí la necesidad de entender y cuantificar de Alguna manera aquella variable omitida que afecta la demanda de efectivo. Una posible respuesta a esta forma de “missing Money” o dinero desaparecido que se Explora en este trabajo es que dichas innovaciones se deben al comportamiento reciente de la economía informal e ilegal, intensivas en el uso del efectivo, las cuales experimentan un Crecimiento importante durante la segunda mitad de los 90 y comienzos del 2000.

Profundizando en este aspecto, encontramos que en la literatura internacional existe un gran interés por dicha cuantificación. Así, se cuenta con una literatura muy amplia y en franca expansión que aborda la problemática desde varios ángulos. En un trabajo crítico sobre el acuña miento de billetes europeos de alta denominación, Rogoff (1998) sostiene que la tenencia de efectivo, y en especial de grandes billetes, por los agentes esta dominada por el deseo de evitar el control del gobierno, especialmente, en lo referente al pago de impuestos.

Igualmente, sostiene que acuñar billetes de gran denominación constituye un subsidio para las actividades criminales.

En la discusión que se plantea al referirse a las actividades que demandan gran cantidad De efectivo, tal vez, lo más importante es precisar acerca de qué se está hablando y no Simplemente generalizar a actividades criminales. Muchas de ellas no son propiamente Ilegales, mientras que otro si lo son. De otro lado, hay algunas actividades que no nacen Por la acción predatoria del Estado sino por razones asociadas a la acción criminal de algunos elementos de la sociedad. Se hace necesario, en consecuencia, hacer una taxonomía de esas actividades y determinar en donde se encuentra el umbral que separa lo legal de lo ilegal.

Ahora bien, por su naturaleza las actividades de ese tipo no son un fenómeno cuantificable directamente, esto lleva a que los investigadores que se han interesado por el tema recurran a los métodos indirectos de estimación los cuales usualmente parten de diferentes supuestos y apuntan a diferentes definiciones de lo que genéricamente se ha llamado la economía subterránea (ES). Existen varias posibilidades metodológicas entre las cuales hemos escogido la que mejor se adapta al caso colombiano. Considerando, en particular, las limitaciones de información y la principal motivación de este trabajo: develar el vínculo entre las actividades evasoras del marco jurídico colombiano y la demanda de dinero

Evasión de impuestos aduaneros.

La evasión de impuesto aduaneros genera ingreso a la economía clandestina, en efecto los evasores logran incrementar sus utilidades y no la relaciona en sus respectivas declaraciones de renta y patrimonio.

La magnitud de la evasión es enorme, la contraloría general de la república lo denuncio en un informe financiero de febrero de 1984y lo volvió a hacer in informes en años posteriores, la entidad realizo y un juicioso estudio que indica una tremenda diferencia entre los recaudos teóricos y los efectivos por el concepto de aranceles a las importaciones.

Las causas posibles que aun subsisten del distanciamiento entre la recaudación posible y la recaudación real no es posible aun jerarquizarlas los resúmenes el contralor así:

1. La nacionalización sin pago de derecho: con documentos falsos o recibos de otras importaciones se retiren mercancías.

2. Pago de una sola fracción de impuesto: consiste en el pago de una sola parte del impuesto correspondiente, y dejar para un supuesto pago posterior el resto.

3. Retiro de mercancías por acta: en este caso no se presenta posteriormente los documentos, para legalizar la nacionalización de la mercancía.

4. Rebajas por averías o saqueos: en este caso se acepta rebajas por averías o saqueos inexistentes para burlar el pago de derecho de adunas.

5. Liquidación errada: mediante un proceso de cometer errores liquidando menores valores, se puede evadir parcialmente el pago de impuesto.

6. Subfacturación de importaciones: con ello se rebaja el valor real del gravamen al ser liquidado con un valor inferior al real.

7. Contrabando técnico y clasificación arancelaria incorrectas: las mercancías son declaradas por posiciones que pagan u menor arancel.

EL NARCOTRÁFICO.

LA MARIHUANA Y LA COCAINA.

Hasta la propagación del narcotráfico, las actividades de la economía subterránea colombiana se concentraban en el comercio y la producción informal en las ciudades, el contrabando de importación de bienes y, esporádicamente, en el contrabando de exportación de ganado, esmeraldas y de café.

La aparición del narcotráfico marca un hito en la historia de la economía subterránea en

Colombia. Como es conocido, los primeros registros de producción de narcóticos se encuentran en la década de los setenta, con la aparición de los cultivos de marihuana en la zona norte del país con destino al mercado de Estados Unidos. A finales de la década de los setenta y en la década de los ochenta se da una expansión en la producción y la comercialización de la cocaína, con un subsiguiente descenso en el consumo de la marihuana, lo cual lleva a una transformación de la economía y de la sociedad colombiana

(Thoumi, 1994). Esta cadena de actividades asociadas con el narcotráfico se ha visto ampliada mas recientemente, con el cultivo de amapola, base de la heroína, en zonas aisladas del país.

Los registros que se tienen de estimaciones sobre la extensión del cultivo de marihuana en los años setenta son erráticos. La Procuradoría General de la Nación, por ejemplo, estimó para 1978 cerca de 70.000 hectáreas de marihuana sembradas en el norte del país. El estudio pionero de Junguito y Caballero (1978) cuestionó esta cifra arguyendo que un área sembrada de tal extensión superaría con creces la de algunos cultivos legales y que, en consecuencia, el cálculo exageraba el tamaño de las siembras, el cual en realidad era más cercano a las 40.000 hectáreas. En otro de los trabajos de la época se calculó un área de 30 mil hectáreas (Ruiz, 1979).

Años más tarde, para el período comprendido entre 1982 y 1991, con estimativos basados en información proveniente de satélites, se mostró que la extensión sembrada en marihuana había disminuido notoriamente, de un pico de alrededor de 13 mil hectáreas en 1987 a 3 mil hectáreas sembradas en 1991 (Gomez y Santamaría, 1994).

La producción colombiana de cocaína paso de ser una producción con base en la pasta de coca importada de los países andinos limítrofes, a hacerse con coca cultivada localmente.

La operación a gran escala del narcotráfico aumentó sustancialmente las ganancias y propició la formación de los llamados “carteles” de Medellín, Cali y la Costa. Fueron estos últimos quienes llevaron a cabo la integración vertical de todas las etapas de la producción de este narcótico, desde el cultivo de la hoja, pasando por la comercialización de insumos y precursores, el procesamiento en laboratorios, la producción y el transporte y la comercialización del alcaloide. De igual forma, se crearon los mecanismos y procesos necesarios para el lavado de activos (Diaz y Sánchez, 2004).

Aunque la medición de este tipo de producto es imperfecta principalmente porque se trata de bienes cuya producción, transformación y comercialización es ilícita, existe alguna evidencia que muestra los cambios que se han dado en esta actividad. Durante los años noventa Colombia se consolidó como el mayor productor mundial de hoja de coca, lugar que ya ocupaba como productor de cocaína. Entre 1990 y 1994 se calcula que existían alrededor de 40 mil hectáreas de coca cultivadas en todo el territorio colombiano. A partir de la segunda mitad de la década, el área destinada al cultivo de coca creció considerablemente, pasando de 50 mil hectáreas en 1995 a 166 mil en el año 2000.

Existe, de otro lado, alguna evidencia que muestra un descenso posterior en el área sembrada en coca. Según el sistema integrado de monitoreo de cultivos ilícitos (SIMCI), basado en información satelital y censos en terreno, Colombia tenía en diciembre de 2003 cerca de 86.300 hectáreas sembradas de coca distribuidas en 23 de los 32 departamentos del país. Esto representa un descenso de 16.000 has (-16%) si se compara con el estimativo de diciembre de 2002, cuando se midieron 102.100 has de coca. Es el tercer año consecutivo que decrecen los cultivos de coca con un total de 47% (- 11% en 2001, - 30% en 2002 y -

16% en 2003). De otro lado, según algunos cálculos el 80% de la cocaína mundial se producía en Colombia.

A finales de los ochenta surgieron en Colombia cultivos de amapola que se establecieron principalmente en páramos y en resguardos indígenas a una altura ente 2200 y 2800 metros sobre el nivel del mar. En los años noventas se presento un crecimiento muy importante de las hectáreas cultivadas de amapola, localizándose en las zonas altas de los departamentos de Caquetá, Cauca, Huila, Tolima, Cesar Cundinamarca y Boyacá. De acuerdo con el

Gobierno colombiano, el total de área cultivada en amapola no ha variado mucho durante los noventa, a pesar de los esfuerzos de la aspersión. Aparte de un corto boom en 1994, el cultivo de amapola se ha mantenido entre las 4.000 y las 7.000 hectáreas. En noviembre de 2003, los estimados basados en sobrevuelos de reconocimientos y operaciones de aspersión estimaron 4,026 hectáreas de amapola, en comparación con 4.253 hectáreas en el 2002 (SIMCI, 2003 p. 47).

Los cálculos de la repatriación de ingresos al país provenientes de la comercialización de los narcóticos plantean problemas aún más complejos que los del área cosechada en coca, marihuana y amapola. Tratar de resolver la pregunta es fundamental por el impacto que esos recursos pueden tener sobre la economía.

Los análisis macroeconómicos de los efectos de la producción de drogas realizados por Steiner (1998) reportan que el ingreso anual por el tráfico drogas fue aproximadamente del 3% del Producto Interno Bruto (PIB) y el 25% de las exportaciones4. Rocha (1997) encontró que los ingresos más representativos se deben a las transferencias netas. También identificó algunos sectores económicos más vulnerables como, por ejemplo la agricultura, debido a los cambios desfavorables en los precios relativos; la construcción y los servicios.

Número de Establecimientos Informales de acuerdo a la Organización

Jurídica y a la Actividad Económica

Principales trece áreas metropolitanas , 2001

Actividad

Económica

Total

Organización Jurídica

Comercio

Servicio

Industria

total

441.476

375.134

139.316

955.926

Sociedad de hecho

8.881

6.560

4.413

19.854

Persona natural

429.666

365.027

134.670

929.363

Sociedad comercial

2.160

2.962

76

5.198

cooperativa

769

585

157

1511

Fuente: DANE

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